Nunca imaginamos que algún día podríamos llegar a decir que nos queda prácticamente un mes para realizar el viaje de nuestras vidas. Es una mezcla entre la euforia de que llegue el momento, saber que aventuras nos esperan, conocer otras culturas...y la congoja por todos aquellos que sufrirán durante el tiempo que dure nuestra aventura...
Siempre es difícil escoger cuando es “buen momento” para dejar todo lo que uno tiene y dedicarse aunque sea temporalmente a lo que realmente se quiere… Y este es el nuestro!!!
